Los gatos del centro

Recuerdo el nombre de cada uno de ellos

Víctor Guzmán

12/13/20252 min read

Cuando hablamos de gatos hablamos de ser bohemios, de ser libres y espontáneos. Combinemos eso con el centro de San Salvador y tenemos una combinación explosiva. Es tan satisfactorio que mi ojo encuentre a un pequeño gato que nadie mas ha visto. Tomarle foto es como llevármelo a mi casa.

Muchos de ellos no tienen nombre, pueda que se refieran a ellos con un nombre común como Garfield o Blanquito. Yo prefiero pensar que cada uno de ellos (con dueño o sin dueño) debe ser bautizado al momento de tomarles la foto.

Arriba vemos a Charlie y Orgullosito, ambos son imanes para los problemas y nunca se separan. Fueron los primeros en nacer y cuando la mamá falleció, llevaban comida a sus otros hermanitos. A veces trabajaban en el circo local, donde les ponían melena de cabello sintético y pretendían ser crías de león.

Hay algo romántico en crear toda una historia basándose solamente en la foto de unos gatos de calle. Ellos merecen tener nombre, y talvés ya lo tienen, pero yo les daré otro.

Otro aspecto importante es que algunos se dejan tomar la foto más que otros. Bueno, ellos no saben que es tomar una foto pero si saben a quien acercarse y a quien no.

¿Por qué el gato Cremita sale siempre a la misma hora de almuerzo que los empleados del taller de mecánica? ¿Porque la gata Mimi, que es indómita y arisca, siempre sigue desde lejos a la octogenaria que sale a vender pan? ¿Podrá el gato Rayitas encontrar a esa gata con la cual sueña todas las noches? Ni idea, pero allí están y algunos se dejan tomar foto.